Patronos del Colegio


Santo Domingo de Guzmán

Nació en Caleruega, pequeño pueblo de España, por el año de 1172. De familia distinguida por el linaje y costumbres patriarcales. desde pequeño manisfestó gran amor por la oración inculcado por sus padres. Juana de Aza y Felix de Guzmán.

Santo Domingo resplandecía ante los ojos de todos por la claridad de sus virtudes, el ardor de su caridad y su celo por la predicación evangélica.

Hablaba con Dios de los hombres y con los hombres de Dios.

 

 


Santa Catalina de Siena

En Santa Catalina de Siena podemos descubrir:

 Su sello de seguridad y firmeza en las diferentes situaciones y actuaciones de la vida.

 Su equilibrada capacidad de reverente potestad inspirada únicamente en el amor de Dios, la iglesia y los hombres

 La desbordante acción social, religiosa, espiritual; su gran carisma por los niños, su afición por las flores, su sonrisa permanente son prueba de su feminidad

 Sello de autoridad: sus expresiones, su estilo, sus fórmulas, tienen un sentido, delicado pero de firme exigencia.

 


Fray Saturnino Gutierrez

(Bogotá 1835 – Brilla del Leyva 1911) Fraile Dominico a quien el Señor eligió y lo dotó de dones y cualidades que fructificaron en grandes realizaciones. El ser fundador de nuestra congregación  lo consagra como el hombre del espíritu que siempre se movió según el corazón de Dios, cuya docilidad y brillante inteligencia se conjugaban para ser: el educador destacado, el científico y el investigador, el padre comprensivo supo entender, como pocos, el corazón humano y dirigir el nacimiento de una idea que, lenta pero seguramente se concreta en la Congregación de Dominicas de Santa Catalina de Siena.

“llenada nuestra misión, otros la continuarán” P. Saturnino

 

 


Madre Gabriela de San Martín

(Firavitova – Boyacá 1848 – Bogotá 1927) La vida y obra de la madre Gabriela trasciende hasta nuestros días, manifestándose en aquellas mujeres que han consagrado su vida a divulgar el evangelio a la juventud, que educan y preparan para la vida.

“Haga que las niños(as) amen mucho a Nuestra Señora, háblenles encomiéndenlos a ella y sobre todo, enséñenles a orar con ella, no olvide, cada vez que pueda alabarla con el rezo del santo rosario que tanto bien hace y tantas necesidades nos remedia”.